El Asesor Recomendaciones
Nuestras recomendaciones son subjetivas fruto de nuestra experiencia acumulada. En base a ella hemos creado este espacio para resolver cuestiones y dudas habituales.
12 Reflexiones generales en nuestro entorno
06Os presentamos 12 reflexiones que creemos de utilidad sobre el entorno en que trabajamos:
- La palabra «seguridad» ha sido utilizada por todos los suministradores como un reclamo (cebo) para colocar sus dispositivos en el mercado. Posteriormente se han acuñado términos como «alta seguridad» o «máxima seguridad». Esto es un verdadero problema ya que la confusión en el usuario es total y el cóctel explosivo.
Es un contrasentido que España sea el país con mayor número de normativas y, sin embargo, con menor cantidad de personas y estamentos que vigilen su cumplimiento mediante inspecciones. Lo mismo sucede con la escasa implicación de las aseguradoras: no existen inspecciones privadas ni se realizan peritajes al respecto. La documentación de los suministradores es ambigua o inexacta. Las revistas del sector están especializadas en publirreportajes de las marcas pero no en artículos de investigación o pruebas de campo.
Se puede concluir que el término «seguridad» comienza a carecer de un valor real y, por supuesto, ya no es una garantía de calidad para el usuario. Es recomendable solicitar los certificados correspondientes y no atender al resto de mensajes. - No confundir «seguridad» con «cautividad» puesto que multitud de negocios utilizan la supuesta seguridad del medio de identificación o del sistema para obligar al usuario final a pasar siempre por este negocio para proceder a una ampliación, reposición, mantenimiento o reparación. En la práctica estos negocios que ofrecen cautividad carecen a menudo de una política de seguridad interna en sus procedimientos o bases de datos que justifique esta cautividad.
- Los sistemas de control de acceso como columna vertebral de un sistema de seguridad permiten ahorrar en vigilancia.
- La seguridad basada en la electrónica no retarda, impide, ni protege, y es más cara de mantener, más difícil de gestionar y menos longeva que los sistemas combinados (mecánicos y electrónicos)
- Los sistemas de control de acceso mixtos (mecánicos o electrónicos) otorgan seguridad pero, ante todo, ofrecen comodidad y longevidad.
- Más vale dedicar recursos a la seguridad que convertirse en una estadística. Cuando no ocurre nada, nos quejamos de lo mucho que gastamos en seguridad, sin embargo, cuando algo sucede, nos lamentamos de no haber invertido más.
- La seguridad no es una ciencia sino un oficio y, por lo tanto, se basa en el conocimiento sumado a la experiencia elevada exponencialmente (conocimiento + experiencia). Un técnico competente no sólo es aquel que dispone de una acreditación o titulación.
- El mantenimiento preventivo es importantísimo ya que el sistema de seguridad gestiona instalaciones de una sola oportunidad (si se produce el fallo o la intrusión, aparece el daño).
- Cualquier sistema de control de acceso instalado debe estar documentado. Esta documentación debe ser dinámica para ser útil (cuál fue el sistema instalado, cuáles han sido sus modificaciones desde su inicio, qué mantenimientos se han realizado, etc.).
- La protección 100% es cara e incómoda para el propietario que, en ocasiones, requerirá de repuestos de piezas, llaves, tarjetas o reparaciones por averías de los dispositivos (recordar que la reposición de una llave electrónica de un vehículo de marca elitista supera los 300€ y tarda quince días).
- La tecnología está al servicio de los requerimientos y no al contrario, es decir, que un cliente o entidad no puede condicionar sus requerimientos y necesidades a las prestaciones que ofrezca uno u otro sistema.
- Si se paga 120 y se recibe 100 se están malgastando 20 pero, por el contrario, si se paga 80 cuando se necesita 100, posiblemente se estén despilfarrando los 80. La seguridad es una inversión y un gasto necesario, pues que la seguridad es productiva.